Ha llegado la hora del cambio, de luchar por lo que queremos, intentar ser mejores personas, para crear un mundo mejor. Un problema sería: ¿Por dónde empiezo? ¿tenemos que abarcar un cambio a lo grande o empezar por pequeños cambios?
Lo primero que tenemos que intentar es consolidarnos a nosotros mismos, para lograr así ser más fuertes.
Habría que reflexionar sobre las cosas que podemos mejorar de nosotros mismos, pequeños detalles, pequeñas mejoras. Tenemos una gran cantidad de hábitos adquiridos, y tenemos que procurar que todos nos aporten algo, si no, para qué lo queremos con nosotros. Modificar nuestros hábitos, convertirlos en hábitos positivos, y tener el coraje y la fuerza de voluntad de llevarlos a cabo. Eso conlleva un trabajo y un esfuerzo, y puedo decir que a veces cuesta mucho, pero !y lo bien que te sientes cuando lo has hecho¡.
Un hábito bastante común que nos acompaña con asiduidad son los pensamientos negativos. A lo largo del día pensamos infinidad de cosas, y la mayoría son pensamientos negativos, con lo cual, cuando un pensamiento positivo quiere entrar en nuestra mente no encuentra hueco y acaba por marcharse. Tenemos que deshechar esos pensamientos negativos, ya que no aportan nada, para que preocuparnos, si ese algo todavía no ha pasado, ya nos preocuparemos cuando ocurra, y si ya ha sucedido, para que darle más vueltas, aprendemos de él y no le damos más vueltas.
Llevo un tiempo practicando esto, y puedo decir que me siento mucho mejor, cuando pienso algo que no me aporta nada, lo descarto y a su vez pienso algo positivo. También lo aconsejo a los amigos, una frase muy repetida es: "No le des más vueltas, que vas a acabar mareándote". Es una cuestión de entrenar nuestra mente, al igual que entrenamos nuestro cuerpo para rendir más. Esto se consigue con constancia y fuerza de voluntad, y poco a poco seremos capaces de comernos el mundo. Yo ya estoy por darle el primer bocado
"Siembras un pensamiento, cosechas una acción. Cosechas una acción, siembras un hábito. Siembras un hábito, cosechas un carácter. Siembras un carácter, cosechas un destino" "El monje que vendió su ferrari, Robin Sharma"

No hay comentarios:
Publicar un comentario