Lunes, 7:30 de la mañana, suena el despertador y que pocas ganas hay de levantarse de la cama para comenzar la jornada. Pensamos en todo lo que tenemos que hacer ese día, y de lo único que nos entran ganas es de darnos la vuelta en la cama y seguir durmiendo. Pero no se puede, no podemos dejar de lado nuestras responsabilidades. Pero lo que si podemos es elegir la actitud que vamos a tomas para enfrentarnos a ellas. Así que decidimos que hoy va a ser un gran día, elegimos, que será un gran día.
Nos levantamos de la cama con una sonrisa, puede que fuera haga frío, que esté lloviendo, pero eso nos da igual, hemos elegido una actitud positiva, y nada va a hacer que cambiemos de opinión.
Comienza la jornada, lo más seguro que no podamos elegir nuestra jornada, pero no por eso tenemos que fruncir el ceño. Tenemos que disfrutar de lo que hacemos, aunque ese algo no sea lo que más nos guste. Con esta actitud positiva haremos que nuestra jornada sea más productiva, más interesante y seguro que esa energía positiva acaba contagiando a los que tenemos alrededor, ya sean compañeros, familiares, clientes...
Supongo que a todos nos ha pasado, llegas al trabajo de buen humor, y te encuentras con tu compañero o compañera con caras de pocos amigos, y sólo con verle la cara te ha amargado el día a ti también. Pues eso tiene que cambiar, cuando nos encontremos con esta situación, debemos de tener el coraje de decirle a esa persona en concreto: Yo he elegido ser positivo, tú deberías hacer lo mismo.
Siempre tenemos el poder de elección, sólo tenemos que ser conscientes de ello y elegir una actitud positiva. Yo he elegido ser positiva y evitar todo aquello que pueda amargarme el día y voy a intentar que las personas que estén a mi alrededor también hagan su elección.
MENÚ DE ELECCIÓN
QUE ACTITUD ME PONGO HOY
ENFADADO ENERGÉTICO
DESINTERESADO CARIÑOSO
AMARGADO VITAL
CREATIVO
LA ELECCIÓN ES TUYA


No hay comentarios:
Publicar un comentario